Vuelve la moda de los picnics de verano

Vuelve la moda de los picnics de verano

Una zona de hierba a la sombra de un gran árbol, una mantita de cuadros, una cesta con pequeños manjares, una nevera llena de bebidas frías y… la mejor compañía. Es todo lo que necesitas para escapar de un caluroso día y preparar un picnic de verano.

Nuestros gustos han cambiado en los últimos años y los encuentros al aire libre han subido puntos entre nuestras preferencias. El picnic de verano se ha puesto de moda por muchos motivos: elegir un entorno diferente cada vez, reunirte con tantas personas como quieras, llevar el menú que más se adapte a tu bolsillo…

Para entender bien el concepto de picnic solo hay que fijarse en su nombre y su origen. Proviene del francés pique-nique, que significa literalmente “picar pequeña cantidad”. Desde sus inicios eran los propios invitados quienes llevaban comida y bebida para compartir. Y exactamente esos siguen siendo los puntos clave: una reunión en la que cada persona lleva pequeñas viandas para disfrutarlas entre todos.

Y a ti ¿te gustaría saber cómo preparar un auténtico picnic? ¡Te lo explicamos!

Elige un lugar especial

Lo típico es hacerlo en un parque, pero la playa, la montaña o un mirador en lo alto de la ciudad también son buenas opciones. Antes de nada, debes comprobar que se trata de una zona permitida y segura: ¿no querrás encontrarte con el Oso Yogui o cualquier otro animal peligroso atraído por la comida de la cesta?

Y, por supuesto, respeta el entorno, nada de hacer fogatas ni de abandonar allí la basura al terminar vuestro picnic de verano.

Trucos y consejos

Las posibilidades son infinitas, puedes preparar desde un delicado picnic francés (quesos, patés, macarons…), pasando por la típica comida española (tortilla de patatas, jamón, filetes empanados…), hasta una sencilla merendola con bocadillos, sándwiches y refrescos.

Y para llevar todo, lo más tradicional sería usar una cesta de mimbre con una vajilla de loza, cubiertos de metal, vasos de cristal... Quedaría muy cuqui, pero no es lo más útil y eso por no hablar del peso del menaje… Al final lo sencillo resulta más adecuado: una mochila isotérmica o una nevera portátil te permitirán transportar la comida y mantenerla refrigerada durante vuestro picnic de verano; y unos cubiertos y platos biodegradables serán mucho más prácticos y ligeros.

Y, por último, pero no menos importante: como vestirse. Pues bien, los gurús del estilo dirán que lo ideal para un picnic de verano es llevar vestidos de cuadros vichy, enormes pamelas o cuñas altas. Pero, de nuevo, es mejor ser práctica e ir lo más cómoda posible, porque no te olvides de la gracia del picnic es sentarse en el suelo sin preocupaciones, así que faldas cortas y tacones no son la mejor elección.

Unos shorts, una camiseta de algodón y unas Pitas son una combinación básica y sencilla, con la que podrás estar sentada sobre la hierba mientras comes y bebes y tumbarte después para mirar las nubes o para echar una siestecita. ¿A qué no se te ocurre un plan mejor que un picnic de verano?

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