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Pasar de Zapatos de Verano a Invierno... ¡Ese Drama!

Pasar de Zapatos de Verano a Invierno... ¡Ese Drama!

Señoras y señores, lo están gritando por las esquinas y, miren donde miren, verán hojas de mil colores en las copas de los árboles… es verdad: el otoño ya está aquí y, con él, llega el más que temido “cambio de armario”.

Cuando hablamos de zapatos, el drama puede ser aún peor. En la época otoñal, las temperaturas todavía no se han afianzado y solemos vivir un par de meses de locura, llegando a pasar de 12 a 28 grados en un mismo día. De poco sirve escudriñar tu aplicación de súper-última-generación que te mide desde la humedad hasta las rachas de viento antes de salir de casa, acertar con el modelito es casi imposible. Si, además, sumamos tener que coger el metro o el autobús a la ecuación, apaga y vámonos.

Nuestros pies vienen de soportar meses de calor, en los que el uso de sandalias y chanclas ha sido nuestro mejor aliado. Además, con las altas temperaturas, los pies se ensanchan, por lo que sufren mucho más el cambio de zapato abierto a cerrado.  Estamos seguros de que no somos los únicos que han tenido que hacer una visita a la farmacia en los últimos días: ¿tiritas, anyone?

Efectivamente: ampollas y rozaduras también dan la bienvenida al cambio de estación, dispuestas a estorbar al máximo posible. Pero no pasa nada, en Walkinpitas tenemos algunos consejos que pueden ayudarte a combatirlas:

1- Asegúrate de escoger siempre la talla correcta. Suena obvio, pero mucha gente se “niega” a comprar una talla de más, aunque los zapatos estén aplastándole los dedos de los pies. Este punto es muy importante: estirar zapatos es una tarea muy difícil.

2- Si sufres de sudoración excesiva, prueba con antitranspirantes. El sudor contribuye a que el roce de los zapatos sea mayor, por lo que es importante reducirlo.

3- Intenta evitar los calcetines de algodón. Para evitar rozaduras, materiales como la fibra acrílica son tus mejores aliados.

4- Zapatillas for the win: son mucho más cómodas que los zapatos tradicionales. Si puedes permitirte ir a trabajar en zapatillas, no lo dudes.

Sea cual sea tu elección de calzado, esperamos que empieces octubre con muy buen pie. ¡Bienvenido, otoño!